MIENTRAS…

Paz, serenidad, relajación, sensualidad…a tu lado el mundo cobra vida, la vida cobra sentido y mis sentidos se unen a los tuyos. Al pensar en ti, se alivia el cansancio, se atenúa el dolor y se abre la esperanza. Al mirarte, tiembla mi mirada, suspiran mis ojos y renace mi ilusión.

Secreto admirador de tu persona, deambulo por este mar de tinieblas, hasta que mi mirada se cruce con el fulgor de la tuya. Mi razón me insiste en que no existes y mi corazón me suplica tu búsqueda. Con paso firme me adentro en lo más íntimo de mi ser para buscar alguna pista en mi pasado, para saber si alguna vez estuviste en él o si por el contrario, eres sólo un deseo exacerbado de mis ilusiones rotas.

Extiendo mi mano para rozar tu pelo, y al deslizarla por él, crees acariciar la cresta de una ola, pero lenta y tristemente mis sentidos se hunden en ella y me ahoga tu ausencia. ¿Existes o sólo eres el anhelo de un pobre vagabundo de corazón?

Cierro mis sentidos y se me eriza la piel al notar tu benévolo y cálido tacto. Me creo flotar cuando oigo el leve susurro de tu voz en mi oído….suspiro al sentir tus labios cerca de mis ojos y entro en éxtasis al oler esa fragancia que te precede, que te acompaña y que es como ese delicado olor después de una suave lluvia sobre la hierba, como la sensación al notar el frescor de una temprana primavera.

¿Existes o sólo deseo que lo hagas?  ¿Estás aquí o sólo eres fruto de mi desconsolada existencia? Temo abrir mis sentidos y notar tu lejanía. Tiemblo al pensar que al dejar que mis ojos te miren, terminen buscándote….la niebla de tu presencia resbala serena y calma por mi piel…mi sangre, helada, busca los rincones de mi mente para traerme al cruel mundo de los no visionarios, de los no soñadores, al triste y parco mundo de nuestra melancólica existencia.

Te sueño en mi realidad y mi realidad te sueña en mi tristeza. Sé que un día cualquiera de mi agónica vida, mi corazón se parará al cruzarse con el tuyo, y será entonces cuando la vida vuelva a mí. Mientras, sigo buscándote en silencio, con la eterna añoranza y la triste melancolía de mi pasado.

Sé que existes, al menos en mi corazón. Y eso me da fuerzas para dar un paso tras otro hacia tu encuentro.

Mis sentidos se alejan de mí como lo haría un rastreador en busca de indicios, señales sensoriales que me confirmen que pronto estarás aquí.

Mientras, vuelo en círculos hacia tu vida…mientras, sigo errando en mis decisiones…mientras, camino hacia ningún sitio….mientras…..