¿CISNE O PATITO FEO?

Querido diario,

Hoy lunes 3 de febrero me he levantado feliz, contenta, ilusionada. No sé por qué, pero es como si este nuevo día fuera distinto a los demás, a todos los lunes que han pasado en mi vida, a todos esos momentos vividos, hoy es una mañana diferente, nueva, con color y claridad.

Llegué al colegio como todas las mañanas, caminando, disfrutando de la mañana, acompañada de mis amigas. Reíamos de nuestras cosas y nos contábamos cómo nos había ido el fin de semana. Algo tonto, porque habíamos estado juntas todo el sábado y el domingo. Pero seguíamos ese ritual donde contábamos las cosas como si le hubieran pasado a otras personas.

Pero querido diario, dime tú qué es una amiga, dímelo tú después de tantas y tantas veces como te he hablado de ellas. De verdad son estas chicas mis amigas o sólo están conmigo porque nos divertimos, porque lo pasamos bien o por el contrario, crees que estarían ahí en otros momentos menos felices o con más dificultades. No lo sé pero yo creo que no. Muchas veces me planteo lo que es la amistad. Sí, lo sé, sólo tengo 15 años y no debería cuestionarme estas cosas, pero me da miedo pensar que cuando pasen estos momentos, me veré sola y sin nadie a quien contarle mis penas, mis sentimientos o lo que me preocupa.

Muchas veces me miro al espejo y pienso que si fuera más fea, o más baja o menos atractiva, si estarían conmigo todas estas personas.

Hoy me ha saludado el chico guapo de la clase, y además me ha llamado por mi nombre, ¡se ha acordado! Me dijo: “Lucía, ¿tienes la tarea de mates?”.  Y yo no supe qué responder, me quedé embobada mirándolo, pensando en cómo sería si saliéramos juntos, no en pandilla, sino como pareja. Lo sé, querido amigo diario, mi madre siempre me dice que soy muy joven para atarme con un novio. Y a veces pienso que es verdad, pero es que todas mis amigas los tienen.

Pero por otro lado, no quiero ser sólo la chica guapa de la clase, la rubia de pelo largo a la que todos los chicos miran, ¡la envidia de las otras chicas! Eso soy yo, sólo una persona envidiada porque en la ruleta de la suerte me ha tocado ser atractiva. Pero no miran las horas que paso estudiando, o que siempre atiendo en clase, o que ya tengo claro lo que quiero estudiar para el año que viene. ¿Eso no es importante? ¿Lo ganaré todo en la vida sólo con ser guapa? Pero, aunque sea demasiado joven, también pienso en que cuando los años pasen, mi piel no estará tan tersa como ahora, mi pelo quizás no sea tan bonito y sedoso como ahora, o quizás mis ojos no llamen tanto la atención. Entonces, ¿Qué haré? ¿Qué voy a hacer en ese momento? Ya no seré la chica guapa de la clase y la vida me exigirá lo mismo que a los demás, la vida me tratará con la misma dureza que al resto de las que se creían menos atractivas, el futuro no puedo basarlo sólo en mi belleza, en mi frescura de juventud, ni en las amistades que tengo ahora. El futuro me pondrá una meta y yo sólo llegaré a ella con mi esfuerzo, con mi trabajo, con mis estudios. La vida no es una pasarela donde las modelos desfilan eternamente. La vida no es un concurso de belleza sino un desafío  de talentos, de constancia y sobre todo de voluntad.

En fin querido diario, ya sé por qué hoy iba a ser un día distinto, y no es porque el chico guapo se acordara de mi nombre, sino porque por fin entendí el verdadero mensaje de mis padres. Lo sé, mañana tendré que actuar nuevamente en esta película que es la juventud y seré la mejor actriz interpretando el papel de la chica mona. Pero por eso, para que no me consideren la niña rara, te lo cuento a ti, en secreto, para que nadie sepa que yo soy distinta. Es triste, lo sé. Es muy lamentable que tengamos que representar el papel de alegres, que no nos preocupa nada y que no pensamos nada más que en divertirnos. Pero también es muy triste ver como a las personas,  que sí son valientes para mostrar lo que de verdad son, las dejan de lado, las apartan y las marginan como bichos raros, como monstruos de feria y que son el hazmerreír del lamentable público que las rodea. Me duele ver este patético espectáculo, pero no tengo el valor suficiente para defenderlas y gritarles que yo también soy así. Prefiero esconder mi verdadero yo antes que perder mi reputación. Te doy toda la razón, amigo diario, al final soy igual que esas a las que critico. Pero ¿qué puede hacer una sola persona contra todo esto, acaso yo voy a cambiar el mundo, crees por casualidad que mis actos arreglarían algo?…..

Años más tarde, Lucía escribió una nueva entrada en su diario.

Querido diario, ojalá yo hubiera hecho algo en aquel momento con esas chicas. Hoy mi hija ha venido llorando, desconsolada y totalmente hundida porque en la clase se ríen de ella. Ahora sí creo que los actos de una persona pueden cambiar el mundo que le rodea……

En la vida jamás podremos estar a salvo de ninguna circunstancia. Intenta hacer lo que debas ahora y no lo dejes, porque el destino es tan caprichoso que mañana puedes ser tú el patito feo……